Durante el fin de semana…

Durante el fin de semana se celebró en la vecina orilla “La Fiesta de la Boga”. En esta ocasión se autoriza a las embarcaciones a llegar hasta casi debajo de la represa a pescar en el marco de este concurso.
Este año en la noche del sábado había cerca de mil embarcaciones, pero lo que sucedió además es que coincidió con una pronunciada bajante y por lo tanto los peces estaban todos prisioneros en pequeños islotes de agua.
Aunque se supone que sólo se autorizaba a pescar bogas, los demás peces de mayor tamaño que deambulaban desesperados, corrían serio riesgo. ¿Quién controla que no haya depredación?
El uso y abuso del juego con espuma en los festejos de carnaval es todo un tema. En primer lugar, los encargados de controlar la entrada a la zona donde se paga entrada en el corso advierten a los que van a entrar que no se permiten los juegos con espuma.
Pero adentro un alto número de niños se divierte con espuma y además hay comercios que la venden libremente. Es más, al comprobar la situación, los funcionarios han tenido que devolver los pomos incautados, porque realmente no tenían argumento para impedir su ingreso. ¿No hay algo que no funciona en todo esto?

Durante el fin de semana se celebró en la vecina orilla “La Fiesta de la Boga”. En esta ocasión se autoriza a las embarcaciones a llegar hasta casi debajo de la represa a pescar en el marco de este concurso.

Este año en la noche del sábado había cerca de mil embarcaciones, pero lo que sucedió además es que coincidió con una pronunciada bajante y por lo tanto los peces estaban todos prisioneros en pequeños islotes de agua.

Aunque se supone que sólo se autorizaba a pescar bogas, los demás peces de mayor tamaño que deambulaban desesperados, corrían serio riesgo. ¿Quién controla que no haya depredación?

El uso y abuso del juego con espuma en los festejos de carnaval es todo un tema. En primer lugar, los encargados de controlar la entrada a la zona donde se paga entrada en el corso advierten a los que van a entrar que no se permiten los juegos con espuma.

Pero adentro un alto número de niños se divierte con espuma y además hay comercios que la venden libremente. Es más, al comprobar la situación, los funcionarios han tenido que devolver los pomos incautados, porque realmente no tenían argumento para impedir su ingreso. ¿No hay algo que no funciona en todo esto?