En la tardecita del lunes último…

En la tardecita del lunes último una camioneta llevaba de remolque un automóvil, con una cuerda excesivamente larga por 25 de Agosto. Al pretender tomar Avda. Harriague a la camioneta no le dio el espacio para doblar y quedó “atracada”, mientras el coche remolcado quedó por 25 de Agosto.
En esos momentos por la Avda. circulaba otra camioneta que no se percató de lo que realmente sucedía, a pesar de que vio el vehículo semiatravesado. Al pasar la esquina se llevó por delante la cuerda que había quedado entre ambos vehículos, la reventó y a su vez la camioneta se llevó por delante algunos separadores, aunque no alcanzó a volcar.
De inmediato se bajaron de este vehículo dos hombres y enfilaron hacia el vehículo atravesado, con intenciones nada amigables por supuesto. La sorpresa fue que cuando abrieron la puerta se encontraron con una mujer de unos cuantos años, más asustada que otra cosa. ¡Por suerte no pasó a mayores!
El pasaje de un asteroide del tamaño de un pequeño camión, a una distancia cuatro veces menor de la que separa a la tierra de la luna, sin que fuera detectado hasta un día antes de su pasaje, llamó la atención de los científicos.
A su vez desnudó la vulnerabilidad del planeta, en cuanto pasó a “sólo” 105 mil km en su máxima aproximación a la tierra, sobre el océano Antártico, al sur de Tasmania, Australia. De todas formas la NASA sostuvo que no habría representado una amenaza.

En la tardecita del lunes último una camioneta llevaba de remolque un automóvil, con una cuerda excesivamente larga por 25 de Agosto. Al pretender tomar Avda. Harriague a la camioneta no le dio el espacio para doblar y quedó “atracada”, mientras el coche remolcado quedó por 25 de Agosto.

En esos momentos por la Avda. circulaba otra camioneta que no se percató de lo que realmente sucedía, a pesar de que vio el vehículo semiatravesado. Al pasar la esquina se llevó por delante la cuerda que había quedado entre ambos vehículos, la reventó y a su vez la camioneta se llevó por delante algunos separadores, aunque no alcanzó a volcar.

De inmediato se bajaron de este vehículo dos hombres y enfilaron hacia el vehículo atravesado, con intenciones nada amigables por supuesto. La sorpresa fue que cuando abrieron la puerta se encontraron con una mujer de unos cuantos años, más asustada que otra cosa. ¡Por suerte no pasó a mayores!

El pasaje de un asteroide del tamaño de un pequeño camión, a una distancia cuatro veces menor de la que separa a la tierra de la luna, sin que fuera detectado hasta un día antes de su pasaje, llamó la atención de los científicos.

A su vez desnudó la vulnerabilidad del planeta, en cuanto pasó a “sólo” 105 mil km en su máxima aproximación a la tierra, sobre el océano Antártico, al sur de Tasmania, Australia. De todas formas la NASA sostuvo que no habría representado una amenaza.