Feo, muy feo es…

La lectora subió en el ómnibus de línea 7, como lo hace habitualmente y le llamó la atención de que una niña -de no más de 10 años – que iba con su madre le empujó varias veces, motivo por el cual la lectora le miró un par de veces como para llamarle la atención.
En algún momento notó que la madre le había susurrado algo, pero no alcanzó a oír nada, suponiendo que también le habría llamado la atención porque se mostraba inquieta. La niña con su madre bajó en las inmediaciones del obelisco a Rodó y la lectora no notó nada raro.
La sorpresa fue cuando se bajó del ómnibus y quiso hallar su celular que portaba en el bolsillo externo de la cartera. El aparatito se había “esfumado” y aunque sostiene que no está segura, no puede evitar relacionar ambas cosas…, nos dijo.
Feo, muy feo es que funcionarios del Banco de la República “seleccionen”  a algunos clientes más “importantes” en la cola a las cajas y les hagan pasar en forma preferencial. Aunque sean médicos, se supone que su tiempo vale lo mismo que el de cualquier otro obrero o trabajador.
Lo peor es cuando no se trata de orden de jerarca alguno, sino de una sencilla “deferencia” de los auxiliares o porteros. Lo más democrático es que todos seamos tratados de igual forma y no de acuerdo a lo que somos o cuanto tenemos…

La lectora subió en el ómnibus de línea 7, como lo hace habitualmente y le llamó la atención de que una niña -de no más de 10 años – que iba con su madre le empujó varias veces, motivo por el cual la lectora le miró un par de veces como para llamarle la atención.

En algún momento notó que la madre le había susurrado algo, pero no alcanzó a oír nada, suponiendo que también le habría llamado la atención porque se mostraba inquieta. La niña con su madre bajó en las inmediaciones del obelisco a Rodó y la lectora no notó nada raro.

La sorpresa fue cuando se bajó del ómnibus y quiso hallar su celular que portaba en el bolsillo externo de la cartera. El aparatito se había “esfumado” y aunque sostiene que no está segura, no puede evitar relacionar ambas cosas…, nos dijo.

Feo, muy feo es que funcionarios del Banco de la República “seleccionen”  a algunos clientes más “importantes” en la cola a las cajas y les hagan pasar en forma preferencial. Aunque sean médicos, se supone que su tiempo vale lo mismo que el de cualquier otro obrero o trabajador.

Lo peor es cuando no se trata de orden de jerarca alguno, sino de una sencilla “deferencia” de los auxiliares o porteros. Lo más democrático es que todos seamos tratados de igual forma y no de acuerdo a lo que somos o cuanto tenemos…