La falta de cultura del tránsito…

La falta de cultura del tránsito sigue siendo moneda corriente en la calle, lamentablemente es muy común ver cómo la gente no toma conciencia de la falta de cuidados que toman para sí y que por esa razón, pueden facilitar la ocurrencia de un siniestro de tránsito, incluso y lo más triste, exponen sus vidas a la posibilidad de que haya lesionados y heridos como arroz.
Muchas veces rompe los ojos ver cómo en un lugar donde el uso del casco se ha vuelto obligatorio y  genera una cultura de responsabilidad en el tránsito, muchos padres y madres llevan a sus hijos pequeños en motos sin protección alguna y hasta literalmente colgando a los costados, viéndoles los piecitos en el aire y con la sensación de que cualquier frenada puede ser fatal.
Sin embargo, quienes llevan a sus hijos consigo en birrodados tanto parados adelante como sentados en los cuadros de las motocicletas, como se puede observar fácilmente a diario, basta salir a la calle, parecen tener confianza o seguridad en sí mismos a la hora de conducir, o ignoran por completo los peligros que apareja el tránsito desordenado y por momentos intenso en una ciudad como la nuestra.
Salto tiene un parque automotor en crecimiento constante desde el boom económico y el acceso a la  industria automotriz china, que abarató los costos de los vehículos al precio del consumo, por lo cual salir en moto en esta ciudad es como manejar un arma y poner niños delante o atrás, hasta sin casco, es un tema que las autoridades deben sancionar y ser implacables para poder evitar tragedias.

La falta de cultura del tránsito sigue siendo moneda corriente en la calle, lamentablemente es muy común ver cómo la gente no toma conciencia de la falta de cuidados que toman para sí y que por esa razón, pueden facilitar la ocurrencia de un siniestro de tránsito, incluso y lo más triste, exponen sus vidas a la posibilidad de que haya lesionados y heridos como arroz.

Muchas veces rompe los ojos ver cómo en un lugar donde el uso del casco se ha vuelto obligatorio y  genera una cultura de responsabilidad en el tránsito, muchos padres y madres llevan a sus hijos pequeños en motos sin protección alguna y hasta literalmente colgando a los costados, viéndoles los piecitos en el aire y con la sensación de que cualquier frenada puede ser fatal.

Sin embargo, quienes llevan a sus hijos consigo en birrodados tanto parados adelante como sentados en los cuadros de las motocicletas, como se puede observar fácilmente a diario, basta salir a la calle, parecen tener confianza o seguridad en sí mismos a la hora de conducir, o ignoran por completo los peligros que apareja el tránsito desordenado y por momentos intenso en una ciudad como la nuestra.

Salto tiene un parque automotor en crecimiento constante desde el boom económico y el acceso a la  industria automotriz china, que abarató los costos de los vehículos al precio del consumo, por lo cual salir en moto en esta ciudad es como manejar un arma y poner niños delante o atrás, hasta sin casco, es un tema que las autoridades deben sancionar y ser implacables para poder evitar tragedias.