Los menores le pidieron entonces si no les prestaba un cuchillo…

El hombre, veterano, se hallaba en el interior de su casa enrejada, en el barrio Baltasar Brum, Cerro, cuando sintió que alguien golpeaba las manos. Acudió y dos menores de edad, le pidieron un vaso de agua. Solícito el hombre accedió a darles augua.
Los menores le pidieron entonces si no les prestaba un cuchillo, para cortar una botella de plástico que le mostraron y hacer un vaso. Accedió nuevamente el  hombre, les trajo el cuchillo. Sorpresivamente y por entre las  rejas mismas, uno de ellos le puso el cuchillo en el cuello y el otro le metió la mano en el bolsillo robándole la billetera.
Para su desgracia, el hombre andaba con una importante suma de dinero en el bolsillo, la que por supuesto se llevaron los ladrones. No hay caso, lamentablemente hay que aprender que la solidaridad no paga y seguramente muchos quedarán con sed en el futuro.
Se vino el calor y no llegó la lluvia. Esto determinó que comenzaran a proliferar los focos de incendio, probablemente muchos intencionales, pero determinando una ardua tarea de los Bomberos.
Ayer en las primeras horas de la tarde se produjo un foco en la parte posterior del frigorífico La Caballada, en un campo con animales, que tuvieron que ser puestos a salvo temiendo que el fuego se extendiera.

El hombre, veterano, se hallaba en el interior de su casa enrejada, en el barrio Baltasar Brum, Cerro, cuando sintió que alguien golpeaba las manos. Acudió y dos menores de edad, le pidieron un vaso de agua. Solícito el hombre accedió a darles agua.

Los menores le pidieron entonces si no les prestaba un cuchillo, para cortar una botella de plástico que le mostraron y hacer un vaso. Accedió nuevamente el  hombre, les trajo el cuchillo. Sorpresivamente y por entre las  rejas mismas, uno de ellos le puso el cuchillo en el cuello y el otro le metió la mano en el bolsillo robándole la billetera.

Para su desgracia, el hombre andaba con una importante suma de dinero en el bolsillo, la que por supuesto se llevaron los ladrones. No hay caso, lamentablemente hay que aprender que la solidaridad no paga y seguramente muchos quedarán con sed en el futuro.

Se vino el calor y no llegó la lluvia. Esto determinó que comenzaran a proliferar los focos de incendio, probablemente muchos intencionales, pero determinando una ardua tarea de los Bomberos.

Ayer en las primeras horas de la tarde se produjo un foco en la parte posterior del frigorífico La Caballada, en un campo con animales, que tuvieron que ser puestos a salvo temiendo que el fuego se extendiera.