Que los ánimos en el tránsito…

Que los ánimos en el tránsito generalmente están caldeados no es novedad para nadie. Lo usual es que ante cualquier maniobra equivocada o arriesgada o incluso a veces ante algo que consideramos equivocado, aunque no lo sea, llega la recriminación desairada que antecede al insulto.

Fue lo que pasó el pasado sábado en la esquina de Treinta y Tres casi Artigas, cuando un auto embistió de atrás a otro, causándole daños menores. De todas formas el cónyuge de la conductora del primer vehículo, que se hiz presente en el lugar, amenazó y estuvo a punto de agredir al del segundo.

Es necesario bajar un cambio, un accidente puede registrarse en cualquier momento cuando se circula y no siempre se debe a un mal manejo o una imprudencia, por lo tanto, lo mejor es tener el coche asegurado y dejar que las compañías se arreglen entre ellas.

En muchos lugares de la ciudad se pueden ver los típicos restos de podas propios de la época de otoño. En algunos casos los vecinos más prolijos los han embolsado en las bolsas negras de politetileno.

En otros no sólo que no están embolsados, sino que hasta ocupan parte de la calle y en lugar oscuros constituyen un peligro.