Sería conveniente la presencia de inspectores municipales

Un par de lectores han hecho llegar su observación a EL PUEBLO. El ómnibus Nº 19, del transporte urbano ofrece una imagen lamentable. Aparentemente por la rotura de un amortiguador, circula inclinado hacia un lado. Habla muy mal del mantenimiento y el estado que deben tener los coches afectados a este servicio, nos dicen.
Una señora llegó temprano en la mañana ayer. Nos levantamos hoy –relató – y no teníamos luz. Pensamos en que habría alguna reparación en la zona, pero cuando salimos afuera nos encontramos con la sorpresa: los cables estaban colgando.
Nos habían robado el contador y el cable de bajada, dijo la señora que se domicilia en la primera cuadra de calle Charrúa, entre República Italiana y Atahualpa. Lamentablemente no existe ninguna protección de UTE contra estos robos y la reposición de la caja del  contador y el cable de bajada cuesta más de 1.500 pesos.
Los trabajos con maquinaria pesada que se realizan en la avenida Manuel Oribe, obligan a circular por una sola senda, tanto para ir como para venir, en un extenso tramo. El tramo que se usa está en pésimas condiciones y por lo tanto es necesario circular con mucha prudencia.
Es por eso que entendemos sería conveniente la  presencia de inspectores municipales en el lugar –ayer temprano de la tarde no había ninguno – y tampoco hay cartel que indique la media calzada, cuando se transita hacia el Este y esta limitación empieza apenas después del estadio Dickinson.

Un par de lectores han hecho llegar su observación a EL PUEBLO. El ómnibus Nº 19, del transporte urbano ofrece una imagen lamentable. Aparentemente por la rotura de un amortiguador, circula inclinado hacia un lado. Habla muy mal del mantenimiento y el estado que deben tener los coches afectados a este servicio, nos dicen.

Una señora llegó temprano en la mañana ayer. Nos levantamos hoy –relató – y no teníamos luz. Pensamos en que habría alguna reparación en la zona, pero cuando salimos afuera nos encontramos con la sorpresa: los cables estaban colgando.

Nos habían robado el contador y el cable de bajada, dijo la señora que se domicilia en la primera cuadra de calle Charrúa, entre República Italiana y Atahualpa. Lamentablemente no existe ninguna protección de UTE contra estos robos y la reposición de la caja del  contador y el cable de bajada cuesta más de 1.500 pesos.

Los trabajos con maquinaria pesada que se realizan en la avenida Manuel Oribe, obligan a circular por una sola senda, tanto para ir como para venir, en un extenso tramo. El tramo que se usa está en pésimas condiciones y por lo tanto es necesario circular con mucha prudencia.

Es por eso que entendemos sería conveniente la  presencia de inspectores municipales en el lugar –ayer temprano de la tarde no había ninguno – y tampoco hay cartel que indique la media calzada, cuando se transita hacia el Este y esta limitación empieza apenas después del estadio Dickinson.

1 Comentarios para ésta nota

  1. Porno Gráfico dice:

    y si boleto a seis pesos=poco mantenimiento etc. etc.

Háganos llegar su comentario