Son pocos los hechos…

Son pocos los hechos en los que la gente demuestra acciones de honestidad, por eso cuando ocurren, cabe resaltarlos. Hace pocos días llegó hasta EL PUEBLO un joven llamado Franco, quien trajo un monedero que alguna mujer había perdido en la calle. El mismo parecía no haber sido siquiera abierto, ya que contaba con los documentos, las tarjetas de crédito y no se sabe si algo más.

El joven lo halló y preocupado porque su dueña se reencontrara con el mismo, confió en nuestro periódico como testimonio de valores sociales, para que alguien se sienta confiado de que en el diario nadie se lo iría a tocar. A todo esto, la propietaria del monedero y su contenido, valoró la actitud y el gesto del joven en cuestión, ya que dijo que ni siquiera se había enterado de que no tenía consigo su monedero.

Nosotros agradecidos por la confianza depositada por esta persona que actuando con honestidad trajo hasta nuestro medio algo que podía llegar a ser mucho más que un valor personal para quien lo había perdido, sino que contaba con importantes y valiosos efectos.

El esposo fue con la maestra de la Escuela Nº1 hasta el centro escolar, tras dejarla en su trabajo se despidió de su esposa como habitualmente lo hace. Dos alumnos la vieron y le preguntaron “¿ese es su novio maestra?”, a lo que la docente respondió: “no, ese es mi esposo”. Entonces los niños se miraron y se dijeron: “la maestra se hace la linda porque vino con el novio”.