Una “novedad”, sin duda acertada

Una “novedad”, sin duda acertada y oportuna en la madrugada del 25 de Diciembre fue el mantenimiento funcionando durante toda la madrugada del sistema de semáforos de la ciudad. Ayudó a prevenir accidentes en una de las noches más “complicadas” del año en este sentido.

Nuestro “majestuoso” río Uruguay nos ha dado una mano (otra más y van…), para hacer frente a la demanda de energía que producen las altas temperaturas. La crecida de estos días llevó el nivel del embalse a la cota normal e incluso se prevé que en las próximas se siga incrementando.

A pesar de algunos contratiempos a quienes acostumbran a concurrir al río para disfrutar de sus refrescantes aguas, es indudable que el repunte en el aporte hídrico es bienvenido, al punto que determina un ahorro muy importante en la generación mediante otros sistemas.

Proliferaron más que nunca este año los puestos de venta de pirotecnia. Felizmente no hubo –que sepamos al menos – accidentes en este sentido. Se nos dice que es incalculable el dinero que se gasta para costear esta forma de diversión popular que tiene muchos adeptos.

La lluvia de las primeras horas de la víspera de Navidad, cambió el panorama que se venía teniendo hasta el momento en materia de clima. Se mantuvo nublado hasta media tarde y luego nuevamente la temperatura recobró su espacio predominante, incluso el sol volvió a recordarnos que es verano. De todas formas, fue una Nochebuena por demás agradable en materia de temperatura.