Varios comentarios han llegado…

Varios comentarios han llegado hasta nosotros con respeto al primer desfile del Carnaval Salteño 2014. El más difundido apunta a dos aspectos, a que la gente que concurrió al menos a los sitios pagos no fue lo numerosa que se dijo.
En segundo lugar que está lejos de ser una fiesta “popular” precisamente, desde el momento en que el precio de la mesa (el derecho a sentarse y disponer de una), se cobra hasta mil pesos. Esto hace que se vean muchas conservadoras.
La gente paga la mesa, pero no consume, sino que se lleva su propia conservadora con las bebidas y vituallas para pasar varias horas en el lugar.
En la misma fiesta, se nos dice que por lo menos dos menores de edad se desmayaron, el calor o la ingesta de bebidas alcohólicas pudieran estar entre las causas de estos malestares.
En la esquina de Invernizzi y Barbieri en la tarde anterior el sistema de semáforos se hallaba descompuesto, titilando permanentemente en amarillo. ¿Será demasiado pedir en estos casos que la Intendencia disponga de un cartel que diga “No funcionan”.
Anoche comenzaban los carnavales del otro lado del río. Numerosos salteños se aprestaban a pasar a la vecina orilla para presenciar la fiesta, que según se señala resulta muy atractiva. La comparsa que cerró el primer desfile en Salto el pasado viernes nos dio una muestra de ello.

Varios comentarios han llegado hasta nosotros con respeto al primer desfile del Carnaval Salteño 2014. El más difundido apunta a dos aspectos, a que la gente que concurrió al menos a los sitios pagos no fue lo numerosa que se dijo.

En segundo lugar que está lejos de ser una fiesta “popular” precisamente, desde el momento en que el precio de la mesa (el derecho a sentarse y disponer de una), se cobra hasta mil pesos. Esto hace que se vean muchas conservadoras.

La gente paga la mesa, pero no consume, sino que se lleva su propia conservadora con las bebidas y vituallas para pasar varias horas en el lugar.

En la misma fiesta, se nos dice que por lo menos dos menores de edad se desmayaron, el calor o la ingesta de bebidas alcohólicas pudieran estar entre las causas de estos malestares.

En la esquina de Invernizzi y Barbieri en la tarde anterior el sistema de semáforos se hallaba descompuesto, titilando permanentemente en amarillo. ¿Será demasiado pedir en estos casos que la Intendencia disponga de un cartel que diga “No funcionan”.

Anoche comenzaban los carnavales del otro lado del río. Numerosos salteños se aprestaban a pasar a la vecina orilla para presenciar la fiesta, que según se señala resulta muy atractiva. La comparsa que cerró el primer desfile en Salto el pasado viernes nos dio una muestra de ello.