VOX POPULI

Comenzó el Carnaval, y con él, se puede observar la alegría de muchos ciudadanos que esperan durante todo el año para asistir a la fiesta del Rey Momo.

Las comparsas, las murgas y las ahora impulsadas Escuelas de Samba, brillan en “la pasarela” y en los escenarios, intentando brindar a los concurrentes, un momento de distracción y algarabía que, marca a dicho tradicional espectáculo, como un hito de la cultura nacional.

Ahora bien; muchas veces el festejo de unos, no es el de todos. Desde el comienzo de la popular fiesta, muchas han sido las quejas recibidas de parte de personas que, si bien comparten la realización de tales actividades – y concurren a las mismas-, no lo hacen a la hora de ver en qué situación quedan los lugares en donde se efectúan.

Los espacios públicos son exactamente eso, públicos, ergo, de todos y cada uno de los salteños que transitamos por la ciudad. Por lo tanto, no estaría de más, que se impusieran pautas a la hora de comenzar y culminar dichos acontecimientos, para que el resultado (residuos), no afecte tanto, o lo haga lo menos posible.

Sabido es que, es prácticamente imposible cuidar el accionar de cada persona que asiste a un desfile o a una presentación en el Víctor Lima; pero, las autoridades deberían procurar emular prácticas llevadas adelante en otros lugares donde el Carnaval es central atractivo, donde, nos consta, la basura no es un inconveniente el día después.