Vox Populi

El teléfono móvil (celular) ha proliferado y la nueva tecnología también permite usarla con cierta impunidad, cuando se la usa para el mal. Es así que a veces se utiliza para hacer “bromas” a la Policía, que obligan al despliegue de recursos. Sucede que la Policía está obligada a prestar servicio y ante solicitudes desesperadas, no puede correr el riesgo de ser omisa.

Lamentablemente este concepto de servicio es aprovechado por estos mal entretenidos. Seguramente hasta que no se de con alguno de ellos y se lo pueda responsabilizar debidamente por su “bromita” ante la ley, es factible que siga sucediendo este tipo de hechos.

Ya que de celulares hablamos, hay que tener cuidado con  la procedencia. En las últimas horas, una maestra fue denunciada porque estaba usando un aparatito que el dueño reconoció como el que le habían robado.

La docente tuvo que dar explicaciones, devolver el “cel”, que manifestó había sido encontrado en calle Uruguay por un familiar menor de edad, sin  “chip”. Hay normas claras de cómo debe procederse en estos casos. Aún cuando sea altamente improbable que el aparato sea reconocido, las cosas encontradas no pueden ser “apropiadas”.

Sucedió en una gomería del radio céntrico. Hasta el lugar llegó un ciclista y pidió para pasar al baño. Sensible el dependiente que estaba en el lugar a esa hora accedió al pedido. Al retirarse el malagradecido le “manoteó” la billetera y fugó. Hay gente así.