Vox Pópuli

Una vecina de la Avenida Pascual Harriague nos hace saber de la preocupación que le provoca el hecho que casi de continuo se realizan las denominadas “picadas”, en algún tramo de esa arteria que une a la Avenida Solari con “La Gaviota”.

Dice que ya ha llamado a la policía y a los inspectores de tránsito de la Intendencia, pero las veces que concurren, los arrojados motociclistas abandonan rápidamente el lugar, como si les avisaran que sus travesuras pueden verse malogradas.

Sin dudas que las mejoras introducidas en el interior del Teatro Larrañaga, sobre todo en la platea, con la colocación de nuevas butacas y con una distribución distinta a la anterior, le otorgan una inmejorable imagen, además de la correspondiente comodidad.

Sin embargo, quienes organizan espectáculos para llevarse a cabo en dicha sala, hacen mención al inconveniente económico que surge. “Hay 60 butacas menos de platea (la entrada más cara) para vender, por lo que quien pretenda desquitar la inversión deberá elevar el precio de las entradas.

“Si a los propios policías los apedrean ¿qué podemos esperar nosotros, ciudadanos comunes en cuanto a andar con tranquilidad por las calles?” Tal el planteamiento realizado por un lector refiriéndose al hecho concreto sobre el que anunciamos en nuestra edición anterior.