VOX POPULI

Hacía calor y estaba pesado, así era el clima durante la mañana del lunes en el centro de la ciudad, mientras la gente iba caminando en un borbollón que se hacía interminable. Pero lo peor del asunto es que lo hacía despacio, iban como en tren de domingo, aunque era lunes.

Así iban también los ómnibus, pasaban cargados de gente e iban como descansados. Esperaban que el semáforo cambiara a rojo para detenerse en las esquinas y si no lo hacía era como que la cosa estaba mal.

Quizás no se dieron cuenta que había gente apurada por llegar a hacer los trámites que requieren hacer fila como el BPS, que además después te hace esperar adentro porque tiene varios asuntos pendientes. O en la DGI donde uno llega y con suerte si no hay nadie, después que el portero te grita qué estás precisando, te atiende alguien. Y ni hablar si alguien iba llegando tarde al trabajo o con la hora justa, parecía que eso no importaba.

Lo curioso es que la gente andaba toda como en tren de domingo, nadie quería ir rápido, todos pensaban que las cosas igual iban a pasar y que el hecho que fuera lunes, era una casi maldición que se debía soportar. Pero en definitiva sí, era lunes y había que apurar el paso para poder llegar a destino, si después las cosas iban más lentas mientras transcurre el devenir de las horas, es otra historia.