Vox Pópuli

Culminada la jornada dominguera en que el tema central e insoslayable fue el de las elecciones, parece que deben perdurar aún por algunos días, a partir de comentarios que se escuchan sobre el particular.

Pero prevalecen las alusiones a la conducta de políticos y población en general (excepciones hubo aunque mínimas) que debe ser objeto del más encendido elogio por nosotros mismos. Más que una disputa electoral, como siempre la elección fue tomada como se le dice habitualmente: “Una fiesta electoral”.

Y más satisfacción aún provoca el poder leer y escuchar comentarios de periodistas de otros países que vivieron directamente la realidad. Los elogios no tienen casi límites e incluso desde Argentina hacen saber su “envidia” por la forma en que se elige gobierno en el Uruguay.

“Tienen derecho a votar por más lejos del país que estén”. “No tienen derecho a elegirnos un gobierno que después no lo van a soportar”. Ambas posiciones contrapuestas que como fundamento se escucharon últimamente refiriéndose a apoyar o no el voto epistolar.

El domingo electoral hizo olvidar un poco la preocupación y ansiedad de mucha gente que se vio afectada por el temporal que se desató el pasado sábado en nuestro departamento. El único aspecto positivo a rescatar es que no hubo que lamentar desgracias personales, que bien las pudo haber si se tiene en cuenta los daños materiales producidos.