VOX POPULI

Cuando dicen que la última semana de los distintos meses que se vienen sucediendo “no se mueve la aguja”, es cierto, porque la situación se nota cada vez más. Cuando uno camina por el centro de la ciudad estos días puede verlo con detenimiento, que en los comercios de plaza, en la mayoría de los casos, los únicos que están adentro, son sus trabajadores.

Así las cosas, el hecho más notorio y comprobable de lo que se dice es la foto que podía verse ayer de una fila enorme de taxis, como pocas veces puede observarse, parados por la calle 18 de Julio, a la altura de la Plaza Artigas, esperando que llegara algún cliente, aunque a pocos metros de allí, en la parada del ómnibus la gente hacía fila para sentarse.

El tema no es que a la gente no le guste viajar en taxi, sino que nadie tiene plata para pagar apenas unos 150 pesos en promedio, para lograr desplazarse de manera más cómoda y rápida hacia su destino, pero no, como hay un escaso poder adquisitivo de parte de la población, los medios de transporte alternativos y más baratos son los que cuentan.

A su vez, el costo de un taxi no es solo para el pasajero, cuando el mismo no funciona, son puestos de trabajo que están en riesgo sobre todo en función de la carga tributaria que tiene un vehículo de transporte privado de esa naturaleza. Así las cosas, la situación económica no es la más alentadora en estos momentos, pero todavía surge el “se puede estar peor”.